
Año 2004
Duración 35,31
CopyRight Dúo Sensacional
Género Vallenato
Album
Cada Uno En Su Lugar
Cada Uno en su Lugar llegó en una etapa en la que Carlos y yo ya no estábamos intentando demostrar que podíamos funcionar juntos como voz y acordeón. Esa etapa había quedado atrás.
Ahora el reto era otro: Seguir creciendo sin convertirnos en una copia de nosotros mismos.
Después de tantos años de recorrido, habíamos comprendido que nuestra esencia romántica era fundamental, pero que el Caribe donde nacimos y crecimos tenía muchos otros colores esperando entrar en nuestra música.
Por eso esta producción significó para nosotros una búsqueda especialmente sabrosa.
Seguía estando el vallenato, naturalmente, pero comenzamos a darle mayor espacio a elementos provenientes de los porros, fandangos, cumbias y sonidos sabaneros, tratando siempre de incorporarlos con respeto y sin perder esa conversación entre la voz de Carlos y mi acordeón que ya se había convertido en parte importante de nuestra identidad.
Y precisamente las canciones fueron las encargadas de demostrarlo.
“Cada Uno en su Lugar”, compuesta por Carlos, terminó dándole nombre a la producción y representa esa faceta sentimental y madura de su manera de escribir e interpretar. Junto a ella apareció también “No Estás Ni Tibia”, otra composición suya, mostrando una vez más que Carlos no solamente llevaba sobre sus hombros la voz del Dúo, sino también una sensibilidad propia para contar historias.
Yo también tenía mi espacio como compositor con “Entonces”. Y para mí eso siempre ha sido importante, porque nunca he entendido el acordeón solamente como un instrumento para acompañar una voz. Me gusta pensar la canción completa: imaginar arreglos, cambios, respuestas, silencios, percusiones, colores y todo aquello que puede convertir una buena composición en una experiencia distinta cuando llega al público. Pero había además una canción o mejor, un conjunto de canciones que resumía muy bien hacia dónde queríamos llevar parte de nuestra propuesta: “Mosaico Sensacional”.
Allí podíamos soltarnos, podíamos jugar con los ritmos, con el acordeón, con la percusión y con esa alegría costeña que siempre ha formado parte de nosotros. El mosaico reunió piezas tradicionales como El Guayabo del Y, El Armadillo, Acordeón Pitador, Racatá, Remberto Ricardo y Caimán Cienaguero, llevando la producción hacia esos territorios sabaneros y tropicales que también hacen parte de nuestra identidad.
En esa misma diversidad aparecieron “Dulcecito de Coco”, “Solamente Mía”, “Di” y nuevamente “De Labios para Afuera”, una canción que ya tenía una historia muy especial con nosotros y que continuaba demostrando que ciertas obras no pertenecen únicamente al momento en que fueron grabadas: algunas terminan acompañando al artista durante buena parte de su vida.
Musicalmente queríamos que el disco tuviera movimiento. Que hubiera romanticismo, sí, pero también sabor.
Que quien quisiera escuchar una historia encontrara una canción y que quien quisiera levantarse de la silla encontrara razones para hacerlo.
Y allí pude desarrollar con mayor libertad muchas de las ideas que durante años habían estado rondando por mi cabeza. El acordeón podía ser romántico en una canción y completamente festivo en la siguiente; podía conservar la esencia del paseo vallenato y después conversar tranquilamente con un porro, una cumbia o un fandango.
Eso comenzó a convertirse cada vez más en nuestra manera de hacer música.
La producción tuvo además una circunstancia que todavía recuerdo con satisfacción: logramos completar grabación, mezcla y producción general en apenas diez (10) días.
Diez días (10). Dicho hoy parece una locura. Pero detrás de aquello había años de oficio, músicos preparados, canciones estudiadas y una disciplina que nos permitía entrar al estudio sabiendo bastante bien qué queríamos hacer. No significaba trabajar a las carreras. Significaba llegar preparados.
Y esa experiencia también nos enseñó que muchas veces el tiempo dentro de un estudio no determina la calidad de una producción; lo verdaderamente importante es cuánto trabajo ocurrió antes de que se encendiera el botón de grabar.
El sello Disco Moda asumió el movimiento comercial de la producción, abriéndonos un nuevo capítulo dentro de ese recorrido discográfico que ya había pasado por distintas compañías y circunstancias.
Para nosotros, sin embargo, seguía existiendo una realidad que nunca ha cambiado demasiado: Ningún disco se defiende solo, había que viajar, había que visitar emisoras, había que conquistar escenarios, había que tocar con la misma energía frente a miles de personas o frente a un público pequeño y había que seguir creyendo cuando las cosas no salían exactamente como uno esperaba.
Ese camino jamás ha sido fácil. Pero nosotros siempre hemos tenido a Papá Dios como nuestro gran padrino. Él ha estado en las producciones que alcanzaron grandes resultados y también en aquellas batallas que tuvimos que ganar casi en silencio. En los buenos negocios y en los que no fueron tan buenos, en las carreteras, en los estudios, en las tarimas. Y especialmente en esos momentos en los que uno se pregunta si todavía vale la pena continuar.
Siempre terminamos encontrando alguna respuesta.
Por eso Cada Uno en su Lugar significa para mí mucho más que una producción realizada rápidamente. Representa una etapa en la que Carlos y yo ya nos conocíamos musicalmente de otra manera. Él sabía hacia dónde podía llevar una interpretación, yo sabía cómo responderle desde el acordeón. Los músicos comprendían nuestro lenguaje. Y comenzábamos a sentirnos cada vez más libres para tomar elementos del vallenato, de las sabánas y del Caribe y ponerlos a conversar dentro de una misma producción.
Quizás ese era también el verdadero significado del título. No significaba separar, significaba comprender qué podía aportar cada elemento, la voz en su lugar, el acordeón en el suyo, la percusión haciendo lo que tenía que hacer, las canciones contando sus historias, Carlos siendo Carlos y yo siendo Guido.
Y todos juntos construyendo algo que solamente tenía sentido cuando cada pieza encontraba…
Cada Uno en su Lugar.
LISTA DE CANCIONES
No Estás Ni Tibia
Mosaico Sensacional
De Labios Para Afuera
Solamente Mía
Cada Uno En Su Lugar
Dulcecito De Coco
Entonces
Dí
Escucha el álbum
Disfruta Un Dúo Sensacional y revive las canciones que marcaron el comienzo de esta historia musical.
CRÉDITOS DE PRODUCCIÓN
Las personas, músicos y profesionales que hicieron parte de esta producción.
Músicos e Interpretación
Voz Líder: Carlos Malo
Acordeón: Guido A. Malo
Caja: Ever Jiménez - José Luis Simanca - Gregory Julio
Guacharaca: Roberto Martinez "Quijá" - Gerardo Sanchez
Congas: Erick Delgado - Joche Meza "El Artista"
Cencerro y Campana: Erick Delgado
Batería y Timbales: Joche Meza "El Artista"
Tamboras: Guillermo Sarmiento
Guitarras: Nando Malo - Joche Meza "El Artista"
Bajos: Joche Meza "El Artista" - Ray Ramos
Cuatro: Nando Malo
Producción Musical y Técnica
Coros: Edigar Morillo - Vasco José Pérez - Geovanni Cruz R – Nando Malo
Efectos Especiales: Ronald Ramos
Redoblantes platos y bombo: David Ospino
Bombardino: Lucho Aguas
Técnicos de Acordeones: Jairo Barrios - Toño Vega
Trompetas: Glenry Bravo - Alvaro Morales
Piano: Ronald Ramos
Arreglos: Guido A. Malo - Carlos Malo
Coordinación: Danlo Polo
Grabación: Estudio Cafe Records Productions
Producción Ejecutiva, Arte y Créditos
Mezcla y Masterización: Café Records Productions
Dirección Artística: Carlos Malo - Guido Malo
Producción Ejecutiva: Disco Moda Colombia
Producción Fonográfica: Dúo Sensacional
Fotografía: Alex Riquet/Foto Ideas
Maquillaje: Leopoldo Acosta
Vestuario: ZODIUM JEANS
Diseño Gráfico: Blas Arturo Gutierrez
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MULTIMEDIA DEL ÁLBUM
Revive en imágenes y presentaciones una de las canciones que marcó el comienzo de nuestra historia musical.

