
Año 2022
Duración 73,61
CopyRight Dúo Sensacional
Género Vallenato
Album
Al Paso Del Tiempo "Mucha Vaina Buena"
Al Paso del Tiempo… ¡Mucha Vaina Buena! nació después de que ya había pasado bastante agua bajo los puentes.
Habían quedado atrás muchas etapas, canciones, amigos, alegrías, dificultades y aprendizajes. El tiempo había hecho su trabajo: algunas cosas cambiaron, otras permanecieron y muchas adquirieron con los años un significado que cuando las vivimos ni siquiera alcanzábamos a comprender.
Pero entonces ocurrió algo que nadie tenía previsto.
El mundo se detuvo. La pandemia cambió nuestra manera de vivir, de encontrarnos y hasta de mirar el futuro. Se fueron amigos, conocidos y personas queridas. Muchas familias quedaron de luto y, como ocurrió con tanta gente, también se nos entristeció y se nos enlutó el alma.
Durante un tiempo los escenarios quedaron vacíos, los abrazos tuvieron que esperar y aquella vida que parecía tan normal (ensayar, reunir músicos, entrar a un estudio, viajar o simplemente encontrarnos con el público) comenzó a sentirse como un privilegio que quizá no habíamos valorado suficientemente.
Fueron momentos para pensar, para recordar, meditar y preguntarnos qué era verdaderamente importante. Y también para aferrarnos todavía más a aquello que siempre nos ha acompañado: la fe.
Una vez más sentimos a Papá Dios, nuestro gran padrino, sosteniéndonos en una época en la que muchas respuestas simplemente no existían.
Y poco a poco volvimos a comenzar, pero no regresamos iguales. Regresamos con más ganas, con más ilusión, con mayor conciencia de que el tiempo es demasiado valioso para desperdiciarlo y de que, mientras pudiéramos seguir haciendo música, había que hacerlo con toda el alma. Entonces comenzaron a llegar canciones y una detrás de otra. Y cada una parecía traer consigo una razón nueva para creer.
Apareció “Al Paso del Tiempo”, de la maestra Rita Fernández Padilla, con una poesía que parecía hablarnos precisamente de lo que estábamos viviendo: el paso inexorable de los años, los recuerdos, aquello que se marcha y también las cosas que permanecen cuando han sido sembradas profundamente.
Después llegó “Mucha Vaina Buena”, del doctor y compositor Adrián Villamizar, y sentimos que esas dos expresiones podían convivir perfectamente dentro de un mismo concepto.
Porque sí… había pasado bastante agua bajo los puentes.
Pero cuando mirábamos todo lo vivido encontrábamos también mucha vaina buena. Amigos, maestros, canciones, familia, escenarios, aprendizajes, personas que nos tendieron la mano, y una cantidad enorme de bendiciones que muchas veces solamente se alcanzan a reconocer cuando uno mira hacia atrás.
Entonces nos metimos nuevamente de lleno en el proyecto. Y cuando digo “de lleno” es literalmente. Esta producción significó una inversión grande de tiempo, dinero, energía y muchísimas horas de trabajo.
Horas escuchando canciones, volviéndolas a escuchar, descartando algunas, regresando a otras, buscando tonalidades, pensando arreglos, probando introducciones, insistiendo cuando algo todavía no nos convencía. Porque esa parte de la música el público casi nunca la ve. A veces escucha cuatro minutos de una canción terminada, pero detrás de esos cuatro minutos puede haber días enteros de búsqueda.
Y yo soy así. Cuando una canción me enamora, me meto completamente en ella. Puedo pasar horas tratando de encontrar una respuesta del acordeón, una armonía, una entrada de percusión o simplemente el silencio preciso donde Carlos necesita respirar para que una frase tenga todo su peso.
No se trataba de modernizar por modernizar. Nuestro propósito era otro:
conservar el alma de ayer con el color del sonido de hoy.
Queríamos volver a aquellas letras con contenido que durante tantos años vistieron de gloria al vallenato. Canciones que hablaran del amor, del respeto, de la unidad de familia, de Dios, de picardía, de historias, de las cosas sencillas de la vida.
Historias capaces de dejar algo después de terminar la música.
Y así fueron llegando “La Última Noche”, del maestro Chiche Maestre; “Quiero”, del Dr. Fernando Meneses; “No Quiero Volver”, de Jorge “Pitufo” Valbuena; “Vuela Luna”, de Chema Moscote; “Emociones”, de Jairo Corcho; “Me Nace del Alma”, de Edigar Morillo, y tantas otras canciones que poco a poco comenzaron a darle cuerpo a la producción.
Carlos volvió a dejar también su sentimiento como compositor con “¿Que Te Olvide? ¡No!”, una extraordinaria canción en tonalidad menor demostrando nuevamente que detrás de esa voz que el público conoce existe también un hombre que escribe y entrega pedazos de su propia sensibilidad.
Pero entre todas aquellas canciones llegó una que parecía hablarnos directamente:
“Las Promesas de Dios”, de Milton Abuabara. Y llegó, además, en ritmo de merengue vallenato. Eso tenía para nosotros un significado enorme. El merengue es uno de los aires fundamentales de nuestra música, pero poco a poco ha ido perdiendo presencia dentro de muchas producciones comerciales. Nosotros nunca hemos querido permitir que esos ritmos desaparezcan de nuestra propuesta.
Porque conservar el vallenato no significa solamente recordar sus grandes canciones. También significa mantener vivos sus aires tradicionales (El paseo, el son, la puya). Y naturalmente, el merengue.
Por eso recibir una canción como Las Promesas de Dios, precisamente en ese ritmo, terminó pareciéndonos otra de esas pequeñas señales que aparecen durante el camino y que hablaba de nuestra historia con nombres propios y sobre todo de ese papá que jamás nos ha dejado de cubrir como padrino. EL mismo Dios.
Después de una época tan dura, después de pérdidas, incertidumbre y silencio, encontrarnos nuevamente cantando las promesas de Dios en un merengue vallenato tenía algo profundamente especial. Era música, era tradición, era fe. Y era también una manera de decir: seguimos aquí.
La producción nos permitió además regresar a nuestra memoria musical con el Mosaico Sensacionalísimo, recuperando ese espíritu de pueblo, banda, acordeón, baile y Caribe en fusiones precisas que siempre ha convivido con nuestra faceta romántica.
También volvimos sobre “Problema Social”, del querido maestro Pedro Pablo Peña, una canción que ya tenía una historia con nosotros.
Pero no queríamos simplemente repetirla. Queríamos permitirle respirar nuevamente desde nuestro presente. Y esa idea terminó convirtiéndose en una especie de filosofía para todo el proyecto: actualizar no significa borrar la identidad.
Uno puede cambiar sonidos, utilizar nuevos recursos, experimentar y aprovechar la tecnología disponible, pero la raíz tiene que seguir allí. Porque cuando se pierde la raíz, ya estamos contando otra historia.
Cuando finalmente comenzamos a mostrar nuevamente la producción al público, había una emoción diferente. No queríamos decir solamente: “Tenemos un disco nuevo”. Después de todo lo vivido queríamos decir algo mucho más profundo:
Papá Dios nos permitió volver. Volver a reunir músicos. Volver a escuchar un acordeón dentro de un estudio. Volver a discutir un arreglo. Volver a emocionarnos con una canción. Volver a encontrarnos con el público. Y volver a soñar.
Habíamos invertido mucho, dinero, naturalmente, pero muchísimo más que dinero, habíamos invertido tiempo, horas de nuestra vida, paciencia, Fe y una cantidad enorme de ilusión.
Y cuando uno termina una producción así comprende nuevamente que la verdadera recompensa no está solamente en vender discos, aparecer en una plataforma o alcanzar una determinada cifra.
Está en poder escucharla y decir:
hicimos algo en lo que creemos.
El tiempo seguirá pasando, el agua continuará corriendo bajo los puentes, vendrán otros sonidos y seguramente otras maneras de hacer música, pero nosotros queremos seguir defendiendo aquello que sentimos que vale la pena conservar. Las buenas letras, los grandes compositores, el acordeón, los cuatro aires de nuestro vallenato, la alegría y picardía del Caribe, la sensibilidad y esa posibilidad maravillosa de actualizar nuestra música sin tener que dejar de ser nosotros mismos (Sin Perder la Identidad).
Por eso, después de una pandemia que nos recordó lo frágil que puede ser la vida, volver a grabar tuvo otro significado. Ya no era solamente continuar una carrera. Era agradecer, agradecer por estar vivos, por tener todavía a nuestra familia, por poder seguir haciendo música, por las personas que permanecen, y también por quienes se fueron, pero continúan viviendo de alguna manera dentro de nuestros recuerdos.
Después de tanta agua que ha pasado bajo los puentes, Carlos y yo seguimos aquí. Con más años, con algunas heridas, con muchísimo aprendizaje. Pero también con nuevas canciones, nuevos sueños y una gratitud inmensa. Porque aun después de los momentos más difíciles, Papá Dios volvió a recordarnos que sus promesas permanecen. Y nos permitió regresar con más fuerza, más ilusión y muchas razones para seguir diciendo: Al Paso del Tiempo… ¡Mucha Vaina Buena!
LISTADO DE CANCIONES
No Quiero Volver
Vuela Luna
Mi Bella Mona
Quiero
Las Promesas de Dios
Emociones
La Noche del Cantante
Vamos A Querernos
Me Nace Del Alma
Mosaico Sensacionalísimo
Al Paso Del Tiempo
La Ultima Noche
Mucha Vaina Buena
Que te Olvide? Nó !
Ubicate
La Unica
Problema Social
Soñador y Romántico
Escucha el álbum
Disfruta Un Dúo Sensacional y revive las canciones que marcaron el comienzo de esta historia musical.
CRÉDITOS DE PRODUCCIÓN
Las personas, músicos y profesionales que hicieron parte de esta producción.
Músicos e Interpretación
Voz Líder: Carlos Malo
Acordeón: Guido A. Malo
Caja: Ever Jiménez - José Luis Simanca
Guacharaca: José Coronado “Chazo” – Roberto Martínez
Congas: Carlos Navarrete - Ronald NavarroCencerro y Campana: Luis Navarrete – Guillermo Sarmiento
Batería y Timbales: Luis Navarrete – Guillermo Sarmiento
Tamboras: Guillermo Sarmiento
Guitarras: Leo Salcedo – Guido Arturo Malo
Bajos: pello Cotes – Hernán Malo – José Vásquez “Quevaz”
Producción Musical y Técnica
Coros: Edigar Morillo - Vasco José Pérez - Geovanni Cruz R – Ebrath Cabrera
Redoblantes platos y bombo: David Ospino – José Aragón
Bombardino: Lucho Aguas
Trompetas: Glenry Bravo
Clarinetes y Saxos Miguel Arenas
Piano: Ronald Ramos - Diego Juanías
Arreglos: Guido A. Malo - Carlos Malo – Guido Arturo Malo
Coordinación: Jorge Luis Merchán - Danilo Polo – Pacho Doria
Grabación y mezcla: EJ Producciones
Ingeniero: Eneíson Salas Leiva
Producción Ejecutiva, Arte y Créditos
Dirección Artística: Carlos Malo
Producción Ejecutiva: Arte Global Music
Producción Fonográfica: Dúo Sensacional
Fotografía: Ramiro Fotografía y Peluquería
Maquillaje: Moisés Gallo
Vestuario: NOVAK
Diseño Gráfico: Sandoval Publicidad
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MULTIMEDIA DEL ÁLBUM
Revive en imágenes y presentaciones una de las canciones que marcó el comienzo de nuestra historia musical.

